domingo, 15 de febrero de 2009

la tragedia del Columbia











El 16 de enero del 2003, el transbordador espacial Columbia, el más viejo de la NASA, despegó de Cabo Cañaveral, Florida, con siete tripulantes a bordo.
El objetivo de su misión número 28 era realizar una misión científica de 16 días en el Centro Espacial Internacional.
Quince días después, la misión STS-107 comenzó a prepararse para el aterrizaje, que estaba programado para el 1 de febrero a las 9:16 de la mañana, hora local (4:16 GMT), en el Centro Espacial Kennedy.
¿QUÉ PASÓ EL 1 DE FEBRERO?
A las 7:15 de la mañana del sábado 1 de febrero, el Columbia comenzó a entrar a la atmósfera terrestre, a una velocidad de 24 mil kilómetros por segundo (20 veces la velocidad del sonido).
Hasta ese momento, el Columbia había realizado una tarea impecable. En aire y tierra, todos se preparaban para el aterrizaje.
Sin embargo, a las 7:52 de la mañana, los sensores del transbordador espacial detectaron un aumento de temperatura cerca de la llanta y el ala izquierda. Esa fue la primera señal de alerta.
Un segundo después, a las 7:53, se registró un incremento en la temperatura de los sistemas hidráulicos en el área del ala izquierda. Los sensores aumentaron, entre 30 y 40 grados, en sólo cinco minutos. En ese momento, el transbordador viajaba a la altura del estado de California.
A las 7:54 de la mañana, mientras el Columbia volaba por el estado de Nevada, los sensores del fuselaje en el área del ala izquierda registraron un nuevo incremento en la temperatura: 60 grados.
A las 7:55, los sensores en el tren de aterrizaje indicaban lo mismo: la temperatura se incrementaba constantemente a niveles anormales.
Dos segundos después, fallaron todos los detectores de temperatura del lado izquierdo de la nave.
A las 7:58, el transbordador ya había llegado a Nuevo México. Tres detectores de temperatura en el lado izquierdo del Columbia habían dejado de funcionar. Sin embargo, el control automático de vuelo, según la NASA, estaba tratando de corregir el desperfecto.
A las 7:59, cuando el vehículo espacial volaba sobre Texas, los sensores que controlan la temperatura y presión de los neumáticos dejaron de funcionar. Es entonces cuando el centro de operaciones de la NASA decidió contactar al transbordador. Segundos después recibieron respuesta de la tripulación: “Roger... erm...” y se cortó la comunicación.
Durante los siguientes minutos, el centro de operaciones trató de comunicarse nuevamente con el transbordador, sin obtener respuesta.
En tanto, habitantes del estado de Texas aseguraban que escucharon una gran explosión, mientras veían que algo caía en el cielo.
Más de una hora después, a las 8:29 de la mañana, la NASA activó su plan de contingencia. Parte del operativo consistía en llamar al presidente Bush a su residencia de descanso en Campo David, para informarle de la pérdida del Columbia.
Era oficial. A más de 60 kilómetros de altura, el transborador espacial Columbia se había desintegrado sobre Texas.
LA INVESTIGACIÓN
Horas después de que se confirmara la desintegración del transbordador espacial Columbia, la NASA movilizó decenas de unidades de rescate en el área de Dallas, donde se perdió contacto con el transbordador, así como en el este del estado de Texas.
Pidió a los ciudadanos que reportaran ante las autoridades locales el hallazgo de cualquier fragmento, y advirtió además que no tocaran ninguna pieza, ya que podría ser altamente tóxico.
En la NASA, comenzó a reunirse un primer equipo de investigación para averiguar qué había ocurrido.
Ordenaron que se conservara en las computadoras toda la información que les permitiera conocer qué fue lo que sucedió en los últimos minutos de vuelo.
Dos días después de la tragedia, el Congreso de Estados Unidos decidió crear una comisión investigadora independiente para conocer las causas de la desintegración del Columbia y examinar los métodos de la NASA.
Las primeras investigaciones indicaban que el vehículo espacial se había sobrecalentado, debido a la pérdida de placas aislantes de la superficie o fuselaje del Columbia. Posteriormente, aseguraron que una perforación en el ala izquierda había sido la causa de la desintegración espacial.
Los investigadores señalaban que había ingresado aire demasiado caliente en el ala izquierda, lo que, había provocado que el Columbia se “derritiera”.
Meses después, en julio, la Comisión Investigadora del Accidente del Columbia dijo que existía la posibilidad de que durante su lanzamiento, se desprendió un aislante del Columbia, lo que dañó la cubierta que protege a los transbordadores de las altas temperaturas durante su reingreso a la atmósfera terrestre.
Así que cuando el transbordador se preparaba para aterrizar, gases a temperaturas extremas perforaron este agujero, ocasionando la desintegración del vehículo espacial.
EL INFORME DE LA COMISIÓN
Luego de siete meses de trabajo, la Comisión Investigadora del Accidente del Columbia (CAIB, por sus siglas en inglés) dio a conocer su informe final.
Determinó, tal y como lo había sospechado, que la desintegración del transbordador espacial Columbia fue causada por el impacto de un pedazo de capa de aislamiento en el ala izquierda. Aunque también afirmó que el desastre se debió a graves fallas de la NASA.
En un informe de 248 páginas, la Comisión advirtió que se pudieron haber realizado varios cambios mecánicos en el transbordador para reforzar su seguridad durante la misión. Sin embargo, de acuerdo con las conclusiones finales, la NASA estaba tan presionada en cumplir su calendario, que no puso atención en detalles.
Y es que, mientras el Columbia estaba en órbita, los ingenieros de la NASA tuvieron, al menos, ocho oportunidades para verificar y evaluar posibles desperfectos en el transbordador.
Esto debido a que poco después de su lanzamiento, los ingenieros de la NASA expresaron su preocupación por el desprendimiento de un pedazo de capa de aislamiento.
Sin embargo, según la Comisión, los comandantes de la misión hicieron caso omiso a estas advertencias, bajo el argumento de que ese tipo de situaciones eran normales.
Incluso, el informe considera que si la NASA hubiera encontrado esta falla en el ala izquierda del transbordador antes del séptimo día de la misión, el Atlantis, otro transbordador espacial, habría tenido tiempo para evacuar el Columbia.
Asimismo, de acuerdo con el informe, la tripulación murió sólo segundos después de que se perdió contacto con el transbordador. Los siete astronautas perdieron la vida por quemaduras y falta de oxígeno.
“La destrucción del modulo espacial ocurrió en aproximadamente 24 segundos, a una altitud de 140 mil pies (43 mil kilómetros, aproximadamente)”, indica el reporte.
La Comisión recomendó también que es necesario reforzar el programa de seguridad de la NASA, que rinda cuentas ante el Congreso y la Casa Blanca. Asimismo, incluyó una serie de sugerencias para que se refuercen los puntos débiles de otros transbordadores.
Luego de la tragedia del Columbia, la NASA suspendió todas las misiones de los transbordadores espaciales. Se espera que para el verano de este año, se reanuden las misiones espaciales.

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